Sabado, 19 de Abril de 2014 21:37
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Sinh

De La Capital Olvidada

Sinh era una enorme bestia marina que estuvo aterrorizando Spira durante mil años. Los habitantes de Spira pensaban que Sinh había aparecido debido al uso de máquinas por parte de sus antepasados. Según el Dogma de Yevon, Sinh solo desaparecía cuando la humanidad hubiera expiado sus pecados. Debido a ello, las máquinas fueron prohibidas por el Clero, si bien algunos siguieron usándolas, como los albhed. Durante siglos, Sinh se dedicó a atacar ciudades y aldeas de toda Spira, provocando innumerables muertes.

Contenido

La verdad sobre su origen

Hace mil años, las ciudades de Zanarkand y Bevelle se enfrentaron en la Guerra de las Máquinas. Por aquel entonces, el líder de Zanarkand era un invocador llamado Yu Yevon. Durante la guerra, Bevelle basó su fuerza militar en las máquinas, mientras que Zanarkand prefirió usar a sus invocadores. Consciente de que no era posible ganar la guerra, Yu Yevon transformó a los habitantes de Zanarkand en oradores. Posteriormente, Yu Yevon invocó una poderosa criatura llamada Sinh usando las almas de los muertos, por lo que logró derrotar al ejército de Bevelle. Sin embargo, se vio incapaz de controlar a la bestia, que destruyó casi todas las ciudades de Spira, comenzando por la propia Zanarkand. Debido a esto, Yu Yevon obligó a los oradores a soñar, creando una gigantesca invocación que representaba la ciudad de Zanarkand tal y como habría sido si no hubiera sufrido los efectos de la guerra y no hubiera sido destruida por Sinh.

Su primera derrota

Durante los siguientes mil años, Yu Yevon estuvo en el interior de Sinh, al que usaba como armadura. En algún momento perdió todo resquicio de humanidad, por lo que el único objetivo de su existencia era invocar a Sinh y mantener la ciudad-sueño de Zanarkand obligando a los oradores a soñar. Yunalesca, la hija de Yu Yevon, fue la primera persona que logró derrotar a Sinh. Para ello, usó como eón supremo a su marido Zaon, que había sacrificado su vida para convertirse en orador. Yunalesca murió como consecuencia de la invocación, mientras que Yu Yevon tomó el control del propio Zaon para volver a crear a Sinh. El tiempo que pasó entre la derrota de Sinh y su renacimiento recibió el nombre de Calma, un periodo de paz en el que los habitantes de Spira no tenían que preocuparse por Sinh.

La espiral de la muerte

La técnica de la invocación suprema fue tomada por el Dogma de Yevon, ya que era la única forma conocida con la que se podía derrotar a Sinh. Sin embargo, el ciclo volvía a repetirse siempre; el invocador moría al utilizar la invocación suprema, mientras que Yu Yevon utilizaba el propio eón que había derrotado a Sinh para que volviera a renacer algunos años después, lo que significaba el fin de la Calma. Tras su regreso, Sinh provocaba incontables muertes, dando lugar a un ciclo que sería conocido como la espiral de la muerte. Durante los siguientes mil años, Gandof, Ohalland, Yocun y Braska lograron derrotar a Sinh, pero Yu Yevon siempre volvía a formarlo a partir del eón supremo, originalmente un guardián del invocador. En el último caso, fue Jecht, el eón supremo de Braska, quien fue controlado para hacer renacer a Sinh varios años después de su derrota.

Características

Sinh era una criatura gigantesca, con una morfología bastante peculiar. Tenía muchísimos ojos, unas fauces gigantescas, unas grandes patas adaptadas para desplazarse por el agua y una larga cola. En la zona dorsal de su cuerpo se encontraba el Núcleo, que podía considerarse su punto débil. Sin embargo, destruir el Núcleo no bastaba para derrotar a la bestia. A pesar de ser una criatura eminentemente marina, también era capaz de volar sin ningún problema, e incluso podía desarrollar unas grandes alas si era necesario. Cuando era atacado, Sinh tenía la habilidad de crear un impenetrable campo de fuerza para protegerse. Además, su simple presencia producía un distorsión gravitatoria, lo que podía usar a su favor para controlar lo que tuviera a su alrededor, como grandes masas de agua. Por si fuera poco, los ataques de Sinh tenían un poder y una fuerza colosal, haciéndola una criatura prácticamente invencible.

Toxina de Sinh

La Toxina de Sinh es un vaho impuro exhalado por el cuerpo de Sinh. Provocaba una fuerte confusión mental a todos aquellos que la aspiraban. Los afectados perdían la memoria, si bien la recuperaban tras un número variable de días. La toxina solía afectar a los supervivientes de los ataques de Sinh, ya que para entrar en contacto con ella era necesario estar bastante cerca del monstruo. Tidus usó la excusa de que había sido afectado por la toxina para explicar su desconocimiento sobre las costumbres y la cultura de Spira.

Brotes de Sinh

Los brotes de Sinh son criaturas surgidas del propio cuerpo de Sinh. Los brotes más comunes derivaban de sus escamas y recibían el nombre de Escorias. Sin embargo, existían muchos más tipos, algunos de ellos de gran poder. Los brotes tenían además la habilidad de fusionarse con otros, dando lugar a criaturas aún más poderosas. Estos seres solían aparecer en zonas que habían sido atacadas por Sinh recientemente. Si no eran eliminados, Sinh regresaba al cabo del tiempo para recuperarlos. La Legión se encargaba de acabar con los brotes para evitar que esto ocurriera. Durante la Operación Miihen, los legionarios usaron varios brotes para atraer a Sinh. Un brote de Sinh llamado Gunai se encontraba también en el propio cuerpo de Sinh, protegiendo su Núcleo.

Interior de Sinh

En el interior de Sinh se encontraba Yu Yevon y el alma del eón supremo que fue utilizado para su renacimiento. El lugar era inmenso, incluso mayor de lo que cabría esperar dado el tamaño del propio Sinh. Estaba habitado por poderosos monstruos, algunos de los cuales sólo podían ser encontrados allí. Las distintas zonas del interior de Sinh recibían el nombre de Mar de tristeza, Jardín del dolor, Ciudad onírica, Torre de los Muertos, Núcleo de la pesadilla y Fin del sueño. En este último lugar es donde se encontraba Yu Yevon y la invocación suprema.

Jecht como Sinh

Braska derrotó a Sinh usando como invocación suprema a Jecht, quien había sido su guardián durante su peregrinaje. Esto dio lugar a la Calma de Braska, que duró unos nueve años, tal vez menos. Durante este tiempo, Yu Yevon creó un nuevo Sinh usando para ello a Jecht. A pesar de que la bestia siguió asolando Spira, en ocasiones Jecht podía tomar el control de Sinh. Gracias a esto, Jecht pudo ir a la ciudad-sueño de Zanarkand junto a Auron con el obejtivo de llevar a Tidus hasta Spira. Jecht tenía la esperanza de que su hijo fuera capaz de detenerle, evitando que siguiera matando a más gente inocente. Con Tidus en Spira, Sinh destruyó Puerto Kilika y mató a más de la mitad de los participantes en la Operación Miihen. También se encontró con su hijo en Macalania y en las Ruinas de Zanarkand.

El fin de Sinh

Yuna y sus guardianes, entre ellos Tidus, derrotaron a Yunalesca en las Ruinas de Zanarkand, poniendo fin al rito de la Invocación Suprema. Debido a esto, tuvieron que buscar una forma alternativa para poder enfrentarse a Sinh. Para lograr tranquilizarlo, el grupo logró que toda Spira cantara el Salmo de Yevon. Puesto que Jecht solía calmarse cuando escuchaba esta música en su Zanarkand originario, este efecto se repetía también en Sinh.

Yuna y sus guardianes se enfrentaron a Sinh desde la cubierta de un barco volador de los albhed llamado Fahrenheit. Posteriormente saltaron sobre el propio Sinh y destruyeron su Núcleo, haciendo que la bestia cayera sobre Bevelle. Sin embargo, Sinh volvió a levantarse y se colocó sobre la ciudad. El grupo volvió a enfrentarse a Sinh y posteriormente accedieron a su interior a través de la boca. Una vez allí, el grupo derrotó a Seymour, que intentaba controlar a Sinh desde su interior, al Eón de Braska (Jecht) y finalmente al propio Yu Yevon, acabando con la posibilidad de que Sinh renaciera. Después de esto, Yuna llevo a cabo el rito del envío, haciendo que Sinh desapareciera para siempre y dando comienzo a la Calma Eterna.

Nota: Sinh es también nombrado en Final Fantasy X-2, aunque no aparece por razones obvias.

Otras apariciones

El interior de Sinh, o más concretamente el Fin del Sueño, es el área que representa a Final Fantasy X en Dissidia Final Fantasy. Su diseño es prácticamente idéntico, teniendo la forma de un estadio en ruinas. También es posible ver una enorme espada en la plataforma central, que representa la espada del Eón de Braska, enemigo final de Final Fantasy X.

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