Jueves, 24 de Julio de 2014 14:14
Título
Foro
 

Paine

De La Capital Olvidada

Esta joven, muy hábil con la espada, se unió a las Gaviotas poco antes que Yuna. Aunque todavía es muy joven, parece madura para su edad y, en general, silenciosa y taciturna. Pocas veces se deja influir por el irreflexivo comportamiento de Rikku y hace comentarios sarcásticos siempre que le parece que sus compañeras en las Gaviotas se ponen demasiado bulliciosas. Aunque a primera vista parezca muy reservada, Paine tiene un corazón de oro y dista mucho de ser una aguafiestas. Los demás miembros de las Gaviotas, en general, respetan sus deseos de no hablar de su misterioso pasado, e intentan no escarbar. A veces es referida como Doctora P.

Contenido

El incidente de la Gruta de la Pena

Muy poco se sabe de su pasado, hasta el punto de que su lugar de origen es desconocido. Con tan solo dieciséis años, Paine se convirtió en supervisora de los candidatos de la Escuadra Escarlata, un grupo de élite que estaba siendo creado por el Venerable Kinoc. Aquellos que lograran entrar en la escuadra serían asignados a distintos lugares de Spira para liderar a los legionarios. Los candidatos fueron divididos en varios grupos. Paine se encargó de supervisar a Nooj, Gippal y Baralai, a los que conoció en su primer entrenamiento en el Desierto de Sanubia. Durante el tiempo que estuvieron juntos, Gippal enseñó a Paine a hablar albhed.

La última prueba que debían superar los candidatos consistía en entrar en la Gruta de la Pena e informar de aquello que encontraran en su interior. Sin embargo, una vez dentro de la gruta, todos los candidatos empezaron a ser poseídos por el espíritu de Shuyin. Llevados por su odio y desesperación, empezaron a matarse entre ellos. Solo hubo cuatro supervivientes: Baralai, Gippal, Nooj y Paine. Esto ocurrió poco antes de la Operación Miihen. A su salida, los cuatro jóvenes informaron de lo que había ocurrido en la gruta. También hicieron referencia a una visión que habían tenido, consistente en una gigantesca máquina de guerra con forma de bestia (en realidad Vegnagun). Para ocultar lo sucedido, se dio la orden de matar a los supervivientes. Afortunadamente, los cuatro lograron escapar y se dirigieron al Camino de Miihen.

Sabiendo que estaban siendo perseguidos por el Clero, decidieron separarse, aunque prometieron volver a reunirse cuando averiguaran qué había ocurrido en la gruta y qué era esa extraña máquina que aparecía en sus visiones. Sin embargo, antes de separarse, Nooj se volvió contra sus compañeros y les disparó, dejándolos gravemente heridos. Varios albhed los encontraron y los curaron, aunque decidieron separarlos para evitar que el Clero lograra encontrarlos. Algún tiempo después, Sinh fue derrotado por Yuna y sus guardianes, por lo que comenzó la Calma Eterna. Paine fue una de las personas que cantaron el Salmo de Yevon durante la batalla final.

Uniéndose a las Gaviotas

No se sabe qué hizo Paine durante los dos siguientes años, pero finalmente se unió a las Gaviotas, un grupo de cazaesferas formado por Hermano, Colega, Rikku, Shinra y Barrabar, si bien Yuna se unió también poco después. Siendo cazaesferas, Paine tenía la esperanza de poder descubrir qué ocurrió en el incidente de la Gruta de la Pena dos años atrás. De esta forma, también cumplió su sueño de viajar en barco volador, ya que las Gaviotas usaban uno llamado Celsius como cuartel general. Paine se caracterizaba por su introversión y su extremo hermetismo, de manera que sus propios compañeros desconocían su pasado y las razones por las que se había unido al grupo. Paine, Yuna y Rikku eran las encargadas de ir en busca de las esferas, mientras que los demás rara vez abandonaban el Celsius, el barco volador que usaban como base operaciones.

Inicialmente, Paine consideraba a Yuna y Rikku demasiado entusiastas, algo que le incomodaba. Por su parte, ella solía responder con comentarios sarcásticos cada vez que detectaba este tipo de comportamiento en sus compañeras. Con el tiempo, fue confiando más en ellas, por lo que acabó revelándoles parte de su pasado y empezó a ser cómplice de sus bromas y divertimentos. Durante sus viajes, Paine se reencontró además con Nooj, Baralai y Gippal, aunque inicialmente ocultaba a Rikku y Yuna que los conocía desde hacía dos años.

Cazando esferas

El principal rival de las Gaviotas era el Sindicato Leblanc, un famoso grupo de cazaesferas. En un momento dado, la propia Leblanc robó al grupo la vestisfera estrella pop. Posteriormente se hizo pasar por Yuna y organizó un concierto en Luca. Paine y Rikku lograron infiltrarse en el concierto, obligando a Leblanc a huir. Posteriormente se unió al grupo la verdadera Yuna, derrotaron a Leblanc y recuperaron la vestisfera. Después de esto, las Gaviotas localizaron otra esfera en las Ruinas del Gagazet. Paine, Yuna y Rikku lograron localizarla y hacerse con ella a pesar de que el Sindicato Leblanc también la buscaba.

Las Gaviotas siguieron realizando misiones por toda Spira. De esta forma, lograron hacerse con una esfera en Besaid y con media esfera en las Ruinas de Zanarkand. Después de esto, el grupo se dirigió a Kilika, donde Nuevo Yevon y la Liga Juvenil se estaban enfrentando por la posesión de una esfera. Yuna, Rikku y Paine se presentaron en el Templo de Kilika, se hicieron con la esfera y se marcharon. El grupo visionó el contenido de la esfera, donde aparecía un misterioso chico parecido a Tidus y lo que parecía ser una poderosa máquina de guerra. Después de ver su contenido, Hermano propuso devolver la esfera, algo con lo que los demás estuvieron de acuerdo.

El grupo devolvió la esfera a la Liga Juvenil, pero eso fue aprovechado por Leblanc para infiltrarse en el Celsius y robar la esfera rota que las Gaviotas consiguieron en las Ruinas de Zanarkand. Paine, Rikku y Paine decidieron infiltrarse en la guarida de Leblanc en Guadosalam para recuperar la esfera. Para lograr tal cosa, se disfrazaron de esbirras del Sindicato Leblanc, aunque para ello tuvieron que conseguir los trajes arrebatándoselos a sus verdaderas propietarias en Djose, Monte Gagazet y Desiero de Sanubia. En la mansión de Guadosalam, el grupo pudo visionar el contenido de la esfera, ya que Leblanc tenía la otra mitad. Estaba grabada en Bevelle Subterráneo y mostraba de nuevo a Vegnagun, la máquina de guerra que vieron en la esfera que robaron en Kilika. Yuna, Rikku y Paine decidieron ir a Bevelle Subterráneo para desmantelar a Vegnagun. Sin embargo, cuando llegaron allí, se encontraron con la sorpresa de que Vegnagun no estaba, si bien tuvieron que enfrentarse a Bahamut.

Los eones atacan Spira

En ese momento, empezaron a aparecer monstruos en varios templos de Spira. Las Gaviotas decidieron dejar de buscar esferas temporalmente y se dedicaron a socorrer a la gente de los monstruos por un módico precio. Yuna, Rikku y Paine lograron solucionar el problema derrotando a los eones responsables: Valefor en Besaid, Ifrit en Kilika, Yojimbo en la Cueva del Orador Robado e Ixion en el Templo de Djose. En cada uno de estos lugares encontraron una profunda fosa donde anteriormente había estado el orador correspondiente.

Antes de derrotar a Ixion en Djose, Yuna, Rikku y Paine regresarona Bevelle Subterráneo. Allí se encontraron con Nooj, Baralai y Gippal, que se habían reunido para buscar una manera de detener a Vegnagun. En ese momento, Shuyin dejó el cuerpo de Nooj y pasó a controlar a Baralai. Debido a esto, los jóvenes estuvieron a punto de dispararse entre sí, pero esto fue evitado por la providencial aparición de Paine. Sin embargo, Baralai saltó posteriormente hacia el Etéreo, mientras que Gippal y Nooj decidieron seguirle para detenerle.

La verdad sobre la Gruta de la Pena y la derrota de Shuyin

Paine regresó a la Gruta de la Pena junto a Rikku y Yuna cuando lograron reunir todas las esferas que rompían el sello de la entrada. Como pasara dos años atrás con la Escuadra Escarlata, Shuyin controló a Rikku y Paine, por lo que Yuna se vio obligada a derrotarlas para que recuperaran su voluntad. Además, las tres chicas tuvieron que enfrentarse allí a las ilusiones de Nooj, Baralai y Gippal, también creadas por Shuyin. Fue así como Paine descubrió que fue Shuyin el culpable del incidente que ocurrió en la Gruta de la Pena dos años atrás y de que Nooj les disparara a ella, Gippal y Baralai en el Camino de Miihen.

Algún tiempo después, tras llevar a cabo multitud de misiones secundarias, Yuna, Rikku y Paine se dirigieron al Etéreo para intentar detener a Shuyin, que pretendía usar a Vegnagun para destruir Spira. Allí se encontraron también con Gippal, Nooj, Leblanc, Ormi y Logos. Todos los miembros del grupo lucharon directamente contra Vegnagun, aunque fueron finalmente Yuna, Rikku y Paine las que lograron derrotar tanto a la enorme máquina como a Shuyin, liberando a Baralai de su influencia y evitando la destrucción de Spira. Después de esto, las Gaviotas se dirigieron con el Celsius a Besaid, donde Paine pudo presenciar el reencuentro entre Yuna y Tidus.

La última misión

Tras la derrota de Shuyin, Paine abandonó las Gaviotas y comenzó a viajar sola por Spira. Sin embargo, acabó cansándose de su nueva vida y elaboró un plan para volver a reunirse con Rikku y Yuna, con las que había perdido el contacto. Escribió una carta anónima en la que les decía que debían ir al estadio de Luca. En la carta también ponía que deberían dirigirse posteriormente a Yadonoki Yo Tō y llegar a lo más alto usando sus propios medios, donde se encontrarían con "él" y verían algo interesante.

De esta forma, Paine se reencontró con sus excompañeras en el estadio de Luca, tras lo cual se dirigieron a Yadonoki Yo Tō usando el Celsius. Una vez allí, entraron en la torre y comenzaron el ascenso. Mientras se encontraban en la torre, las chicas hablaron de sus vidas en los últimos tres meses y lamentaron haber perdido el contacto. Las tres prometieron que no volvería a pasar, mientras que Paine reconoció que había sido ella la que había mandado las cartas para volver a reencontrarse con ellas.

Finalmente, las chicas llegaron a la última planta, donde derrotaron a Major Numerus. Sin embargo, en la cima tan solo encontraron lo que parecía ser una máquina rota. Rikku se enfadó porque no había nada, pero Paine le respondió que sí lo había y que lo veía claramente: ellas. También le dijo que no importaba lo que les deparara el futuro, ya que siempre podrían recordar su pasado juntas. Y aunque estuvieran lejos, siempre podrían recordar ese momento.

  • Página
  • Discusión
  • Ver código fuente
  • Historial